A nivel europeo, España lidera la producción de energía con fuentes renovables. Tras unos años de gran crecimiento, la transición energética en el país se centra ahora en la descarbonización industrial. La electrificación de los procesos intensivos en consumo de energía y la gestión inteligente del almacenamiento energético son, y serán, un catalizador para continuar con el crecimiento de las renovables en España.
Consumir energía limpia es, además de uno de los objetivos de la descarbonización industrial, una oportunidad para mejorar la productividad y competitividad de las industrias. Las renovables abaratan el precio de la electricidad consumida, lo que mejora la rentabilidad financiera, a la par que se cumplen los objetivos ESG1 y se optimiza el EBITDA2.
Empresas energéticas como EDP son arquitectas de este proceso de transformación. Más allá del suministro de energía renovable, se encargan de diseñar soluciones integradas de descarbonización de la industria.
El estado de la Transición Energética en España: Horizonte 2026
Los objetivos energéticos y climáticos fijados para España contemplan una transformación profunda del sistema energético. Entre las metas principales del PNIEC se encuentran una reducción del 32% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) respecto a los niveles de 1990, junto con el incremento del peso de las renovables hasta alcanzar un 48% sobre el consumo final de energía. Además, se plantea una mejora del 43% en eficiencia energética en términos de energía final.
En el ámbito eléctrico, el objetivo es que el 81% de la generación provenga de fuentes renovables, consolidando a España como uno de los sistemas eléctricos más descarbonizados de Europa. Paralelamente, estas medidas permitirán reducir la dependencia energética exterior hasta aproximadamente el 50%, fortaleciendo la seguridad energética y la competitividad económica del país.
PERTE de Descarbonización Industrial: Financiación y Oportunidades
Para el impulso de esta descarbonización en el sector industrial, España cuenta con el PERTE Descarbonización Industrial, que constituye el principal instrumento financiero público para impulsar la descarbonización en el sector productivo español.
Este programa estratégico, impulsado por el Ministerio de Industria, moviliza miles de millones de euros en ayudas con el objetivo de facilitar la apuesta por proyectos que reduzcan emisiones en plantas industriales. Su objetivo es, por lo tanto, facilitar inversiones tecnológicas que, sin apoyo público, tendrían periodos de retorno demasiado largos para muchas corporaciones.
Si nos enfocamos en la energía solar, el almacenamiento y los sistemas térmicos (tres de las tecnologías clave para la descarbonización industrial), las subvenciones gestionadas por el IDAE, los incentivos autonómicos y los beneficios fiscales ayudan a reducir la inversión inicial necesaria para proyectos energéticos sostenibles y acelerar su ROI (Return on Investment o Retorno de la Inversión).
El programa se articula a través de varias líneas de ayuda, que financian diferentes tipos de proyectos de descarbonización industrial. Te las resumo a continuación:
1. Actuación integral para la descarbonización industrial
Es la principal, y está dirigida a financiar actuaciones para reducir las emisiones en instalaciones industriales, que pueden incluir la electrificación de procesos productivos, la sustitución de combustibles fósiles por energías renovables o hidrógeno verde, la implantación de sistemas avanzados de gestión energética o incluso tecnologías de captura, uso o almacenamiento de carbono.
2. Participación en proyectos IPCEI de hidrógeno renovable
Está destinada a empresas que participen en Proyectos Importantes de Interés Común Europeo (IPCEI) relacionados con el desarrollo del hidrógeno verde y su cadena de valor.
La importancia del hidrógeno renovable, aquel generado a partir del proceso de electrólisis mediante el que se separan las moléculas de hidrógeno y oxígeno del agua para obtener un vector energético, radica en sus múltiples aplicaciones, entre las que se encuentran la sustitución de combustibles fósiles, su uso como insumo en la industria química o el almacenamiento de energía. Es, por lo tanto, un gran impulsor de la descarbonización en industrias.
3. Investigación, desarrollo e innovación (I+D+i)
Esta tercera línea busca apoyar actividades de investigación industrial con el foco en procesos productivos de baja emisión, digitalización energética, materiales más eficientes o tecnologías emergentes de reducción de emisiones.
4. Nuevas instalaciones industriales descarbonizadas
Esta línea está orientada al apoyo de la creación de nuevas plantas industriales con bajas emisiones o la transformación profunda de instalaciones existentes. Se financian proyectos industriales innovadores que integren tecnologías limpias desde su diseño, como el uso intensivo de energías renovables, sistemas de producción electrificados o procesos industriales con bajas emisiones de carbono.
Ejemplo del impacto de las ayudas en el ROI
Si te estás preguntando cómo impactan estas ayudas en el ROI, vamos a verlo con un ejemplo imaginario.
Supongamos un proyecto que requiere una inversión total de 10 millones de euros. Gracias a la mejora de la eficiencia y al cambio de tecnología en un supuesto proceso industrial, la empresa consigue ahorros energéticos de 1,8 millones de euros al año, aunque debe asumir costes operativos adicionales de 300.000 euros anuales asociados al nuevo sistema. Por tanto, el ahorro neto anual generado por el proyecto es de 1,5 millones de euros (1,8 – 0,3M de €).
En un primer escenario, el proyecto se realiza sin recibir ayudas públicas, es decir, todo a cargo de la empresa. En este caso, el retorno de la inversión se calcularía comparando el beneficio anual con la inversión inicial, y obtendríamos un ROI de, aproximadamente el 15%, al dividir el ahorro anual neto (1,5 millones de euros) entre la inversión total (10 millones de euros). Además, el periodo de retorno o payback3 sería de unos 6,7 años, que es el tiempo necesario para recuperar la inversión inicial a partir de los ahorros generados.
En un segundo escenario, si el proyecto recibe una subvención del 40% del coste elegible a través del PERTE, la situación financiera mejora mucho. En este caso, la empresa recibiría 4 millones de euros en ayudas públicas, por lo que la inversión que realmente tendría que financiar con recursos propios se reduciría a 6 millones de euros. Como el ahorro anual generado por el proyecto se mantiene en 1,5 millones de euros, la rentabilidad relativa de la inversión aumenta. Con esta ayuda, el ROI del proyecto pasaría a ser aproximadamente del 25%.
Para muchas compañías, el PERTE de descarbonización industrial supone una oportunidad estratégica ya que permite combinar la financiación pública con las soluciones energéticas privadas. Esta combinación ayuda a reducir el CAPEX4 inicial y acelerar el retorno económico. Esto acorta el payback de proyectos energéticos industriales y mejora significativamente el ROI de tecnologías como electrificación, hidrógeno verde o eficiencia energética.
Las bases regulatorias y convocatorias oficiales pueden consultarse en el portal del Ministerio de Industria y Turismo y en el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).
Cómo descarbonizar sin comprometer el CAPEX
En los últimos años han aparecido herramientas de financiación que permiten implementar soluciones renovables sin realizar inversión inicial, como el “Solar as a Service”. Veamos algunos ejemplos:
PPA On-site
El PPA5 On-site es una modalidad de contrato de energía renovable que consiste en instalar una planta fotovoltaica en la nave o planta productiva de una empresa, generalmente en su tejado, y que es financiada por un proveedor energético. La empresa compra la energía generada a un precio estable durante 15–20 años.
Esto permite a la empresa descarbonizar su consumo energético, mantener liquidez para inversiones productivas y, especialmente interesante a nivel financiero, obtener previsibilidad en costes energéticos a largo plazo.
En la siguiente tabla comparamos la opción de apostar por autoconsumo con financiación propia, o a través de una empresa energética como EDP.
| Modelo | Inversión inicial | Impacto | Precio energía | Gestión operativa |
|---|---|---|---|---|
| Inversión propia | Alto | Aumenta CAPEX | Depende del mercado | Empresa |
| PPA On-site | 0 € | Traslado a OPEX | Precio estable | Proveedor energético |
Tabla 1. Comparativa de autoconsumo con financiación propia y con PPA On-site. Fuente: Elaboración propia
Certificados de Ahorro Energético (CAEs)
Al igual que los PPA, los CAEs han ganado mucho protagonismo en los últimos tiempos. Estos certificados permiten a las empresas monetizar los ahorros energéticos derivados de proyectos de eficiencia.
Los CAEs son, en esencia, documentos electrónicos que garantizan que se ha conseguido un nuevo ahorro de energía final equivalente a 1 kWh. De esta forma, si se acomete una actuación que implica un nuevo ahorro anual de 500 kWh, se podrán obtener 500 CAE.
Las empresas pueden vender estos certificados a comercializadoras obligadas a cumplir objetivos de eficiencia, generando ingresos adicionales que mejoran el ROI de las inversiones en descarbonización de la industria.
Innovación para la Industria Intensiva y Logística
Hemos visto que la fotovoltaica es (y será) una de las protagonistas de este proceso de descarbonización industrial. Sin embargo, esta transformación implica contemplar tecnologías adicionales que den estabilidad al sistema y que ayuden a optimizar el consumo de las empresas. Aquí es donde entran el almacenamiento energético y la hibridación de tecnologías.
BESS e Hibridación
Los sistemas BESS6 permiten almacenar energía renovable y utilizarla cuando el precio del mercado eléctrico es más elevado. Unido a la fotovoltaica, este sistema permite aprovechar momentos de mucha generación solar y poco consumo, para almacenar el excedente y emplearlo en horas donde el sol no brilla.
En entornos industriales, las soluciones BESS permiten estabilizar el suministro energético, optimizar el consumo en momentos de alta demanda y realizar arbitraje de precios, concepto que hace referencia a vender electricidad cuando el mercado paga precios elevados, generando así ingresos que justifiquen la inversión.
Conclusión y visión a 2030
La descarbonización industrial se ha convertido en un factor estructural de competitividad para el tejido productivo español. Impulsada por los objetivos del PNIEC, así como por el cumplimiento ESG de las empresas, representa una estrategia financiera clave para reducir la exposición a la volatilidad de los precios de insumos como combustibles fósiles y electricidad, y así optimizar el EBITDA corporativo.
A nivel europeo, el marco regulatorio, sumado a los programas como el explicado anteriormente del PERTE de descarbonización industrial, ayudan a acelerar este proceso. A ello, podemos añadir la aparición de mecanismos de financiación como los PPA y los CAEs, y los avances tecnológicos como el almacenamiento BESS, el hidrógeno verde y la hibridación.
Todo esto permitirá a las empresas avanzar hacia una transición energética económicamente sostenible.
Solicita una auditoría técnica y financiera con los consultores estratégicos de EDP para diseñar tu hoja de ruta hacia el CAPEX 0.
1· ESG. Siglas en inglés de Environmental, Social y Governance. En español, ASG: Ambiental, Social y de Gobernanza. Son los criterios no financieros utilizados para medir la sostenibilidad, ética y el impacto de una empresa.
2· EBITDA. Siglas en inglés de Earnings Before Interest, Taxes, Depreciation, and Amortization, un indicador financiero que mide la rentabilidad operativa bruta de una empresa antes de deducir intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones.
3· PAYBACK. Es un indicador financiero que calcula el tiempo necesario para recuperar el desembolso inicial de una inversión.
4· CAPEX. Siglas en inglés de Capital Expenditure o Gastos de Capital, es la inversión de una empresa en la compra, mejora o mantenimiento de activos físicos duraderos.
5· PPA. Siglas en inglés de Power Purchase Agreement. Es un contrato a largo plazo entre un desarrollador de energía renovable y un consumidor (generalmente una gran empresa) para la compraventa de electricidad a un precio fijo y competitivo durante un periodo establecido.
6· BESS, Battery Energy Storage Systems por sus siglas en inglés, son sistemas de Almacenamiento Energético en Baterías.
Autor: Andrés Muñoz
Ingeniero en Energía y Máster en Gestión y Dirección de Empresas Industriales. Postgrado en Ingeniería Eólica y Energía Termosolar. Apasionado de las Energías Renovables, emprendedor y Dir. Ejecutivo de Infoenergética.
-
Blog
-
Descarbonización Industrial en España 2026
-
Aviso legal
-
Cookies
-
Política de privacidad
-
Accesibilidad
-
Arbitraje de consumo