Saltar navegación. Ir directamente al contenido principal

Los 7 pasos del autoconsumo colectivo

3 min lectura

29 de diciembre de 2022

Autor: Andrés Muñoz

  1. Blog
  2. Energía fotovoltaica
  3. Los 7 pasos del autoconsumo colectivo

1· Información y acuerdo entre vecinos 

El primer paso será el de informar a los vecinos sobre qué es el autoconsumo colectivo y qué beneficios aporta. Para ello, seguramente será necesario añadirlo como “punto del día” en la próxima junta vecinal, no siendo indispensable que la explicación esté a cargo de un técnico. Como primer paso, bastará con conocer los beneficios y el concepto en sí, generalmente.

Recabar información será un punto muy importante. En este sentido, o bien los presidentes de la comunidad o los gestores podrán facilitar facturas para poder comenzar a tener versiones del diseño de la instalación, a cargo de la empresa escogida.

En este punto, saber con exactitud el número de vecinos interesados y el ahorro exacto no es prioritario, puesto que será la empresa la encargada de evaluar diferentes opciones. No obstante, la opción de ahorrar en el gasto de la luz del parking, las zonas comunes o las instalaciones, como los ascensores, suele ser la opción más sencilla.

El acuerdo entre los vecinos suele ser uno de los puntos más relevantes, dado que si hay algún vecino que no quiere tener paneles solares habrá que explicar que el reparto del ahorro se hará sin contar con él, así como el coste inicial de la instalación. De este modo, la instalación fotovoltaica ocupará, en la zona común que se escoja, la parte proporcional a los vecinos que acepten la propuesta.

2· Contacto con la empresa y visita técnica 

Una vez tomada la decisión y conocidos algunos datos importantes extraídos de las facturas eléctricas, el contacto con la empresa encargada será el segundo paso para hacer realidad el autoconsumo colectivo.

La compañía recibirá la información y podrá preparar una versión de la propuesta, que podrá acotar tras una visita técnica para conocer el lugar donde se podría llevar a cabo la instalación.

En esta visita, los técnicos podrán conocer y acordar con los vecinos por dónde pasará el cableado de la instalación y cómo acceder a la azotea que es el lugar habitual para este tipo de proyectos. Además, podrán determinar otros aspectos técnicos como el efecto de las sombras, el estado de la cubierta, una posible ubicación de baterías e inversores, etc.

3· Estudio y propuesta 

Tras los dos primeros pasos, la empresa podrá definir un proyecto y propuesta personalizados para la comunidad de vecinos, donde se especificará la cantidad de paneles que se pueden instalar, el beneficio económico, el coste, el ahorro estimado, etc.

4· Presentación de la propuesta final 

El estudio de cómo se reparte la inversión y el ahorro de la instalación entre los vecinos es muy importante. Aunque hay varios métodos, dividir según la potencia contratada o según el consumo de cada vecino es lo más habitual. Logrado este acuerdo, a todos los vecinos se les asignará un reparto de potencia o de ahorro. Esto quedará reflejado en un documento aprobado en junta de vecinos para que conste siempre el beneficio de la instalación para cada uno.

Y es en esta junta donde se debe acabar de definir los participantes y el reparto, con el objetivo de lograr la aprobación de la instalación y la obtención del permiso de la comunidad para que la empresa pueda llevar a cabo el proyecto.

En el caso de que los vecinos quieran beneficiarse del ahorro en sus facturas del hogar, para que el proceso de instalación pueda llevarse a cabo será necesario el voto favorable del 33% de los vecinos. Si la energía se destina a ahorrar en los consumos comunitarios, este porcentaje será de un 60%.

Una vez acordado en junta, se inician los procesos de instalación y solicitud de ayudas, si es necesario.

5· Permisos e instalación  

A diferencia de las instalaciones de autoconsumo individual, en el colectivo la empresa encargada del proyecto deberá solicitar permiso a la distribuidora de electricidad para conectar la planta a la red. Además, será la misma distribuidora la encargada de que la energía produzca ahorros en la factura de los vecinos, o en la de la comunidad.

De acuerdo con el marco legal de la ciudad donde se lleve a cabo el proyecto, la empresa también iniciará los trámites correspondientes con el ayuntamiento con tal de conocer todos los permisos necesarios.

6· Construcción del proyecto 

Obtenidos los permisos y licencias, la empresa organizará la instalación de los equipos fotovoltaicos, de la necesidad o no de grúas, del acceso a la azotea, etc.

A grandes rasgos, los pasos que se llevan a cabo son la instalación de la estructura que soportará los paneles solares y la de los mismos, el tendido del cableado, el montaje y configuración del o de los inversores, y la colocación de las protecciones y el punto de conexión.

Con esto, la instalación estará lista para comenzar a producir sus primeros kWh de energía 100% renovable.

7· Tramitación final  

Para poder disfrutar del autoconsumo colectivo, como último paso encontramos la tramitación del Boletín Eléctrico de la Instalación (BEI). Este documento garantizará que la instalación cumple con todos los requisitos eléctricos legales y servirá para que quede legalizada frente a administraciones, la distribuidora y la comercializadora de electricidad.

Estos 7 pasos son los que definen la puesta en marcha de un autoconsumo colectivo, una de las modalidades más importantes, necesarias y con mayor potencial en España, debido al gran número de habitantes que reside en edificios comunitarios.

Autor: Andrés Muñoz

Ingeniero en Energía y Máster en Gestión y Dirección de Empresas Industriales. Postgrado en Ingeniería Eólica y Energía Termosolar. Apasionado de las Energías Renovables, emprendedor y Dir. Ejecutivo de Infoenergética.

Ayúdanos con el feedback

¿Qué te pareció este post?

Te puede interesar...

Suscríbete a nuestra newsletter

Leer más [+]

This site is protected by reCAPTCHA and the Google Privacy Policy and Terms of Service apply.

Fin del contenido principal