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Energía fotovoltaica

A vueltas con las placas; a la tercera fue la vencida

4 min lectura

12 de noviembre de 2021

Autor: Adolfo Miranda

A vueltas con las placas; a la tercera fue la vencida

Pues ya nos hemos animado en la familia a dar el salto definitivo a esto de ser ecológicos, verdes o sostenibles, como gustéis en llamar a poner placas fotovoltaicas en el tejado.

La verdad que es algo que personalmente, llevaba dándole vueltas mucho tiempo (es lo que tiene trabajar en EDP, codo con codo con la gente de SOLAR). Vivo en un unifamiliar, en Madrid, aunque algo apartado de la ciudad y afortunadamente con elevadas dosis de radiación del astro Rey durante todo el año. Mi vivienda además tiene un elevado consumo de electricidad, por lo que esta opción ha estado en mi cabeza desde que mi mujer y yo compramos la casa.

Soy de hacer muchos números, tablas Excel y simulaciones; pero también soy algo reacio a gastar grandes sumas en “cosas para la casa” (a ver, que estamos hablando de una cantidad de dinero ciertamente respetable), por lo que los cables se me terminaban fundiendo en una especie de bucle, siempre con el mismo resultado: no es el momento, hay otros gastos antes que llevar a cabo (nos acabamos de mudar prácticamente hace año y medio).

No es un gasto, ¡es una inversión!

Y precisamente en la conclusión estaba la clave y la respuesta; no es un gasto, sino una inversión. Cierto es que has de disponer del dinero, pero en el momento en que tomas conciencia de que se trata de un proyecto a medio-largo plazo, donde acabas, no solo recuperando lo invertido, sino además generando rendimiento, la cosa cambia. Además, están las ayudas públicas a inversiones en energía renovables. Por último, y esto es algo completamente personal, está la conciencia social, responsable; esta es una parte que no tiene beneficio económico directo aparente. Dicho de una manera que se entienda, es el placer que da el contribuir al sostenimiento del planeta, utilizando la luz del sol para producir energía.

Así es que, después de andar “mareando la perdiz” durante casi un año, lo dispusimos todo para concertar una reunión con la gente de EDP SOLAR; virtual, eso sí, que aún estábamos en pandemia por aquél entonces. Estábamos entrando en el nuevo y fascinante mundo del autoconsumo solar.

El proceso de instalación

Una de las cosas que más pereza me produce a la hora de afrontar reformas y obras en general, en casa, es el tiempo que transcurre desde que “das el sí” hasta que ves todo listo y terminado. Aquí estamos hablando de papeleos diversos: licencias, legalizaciones, boletines…, una jerga ingenieril que hacía que inconscientemente imaginase un proceso de instalación muy largo.

Mi sorpresa resultó ser todo lo contrario: EDP SOLAR se encarga directamente de todos los trámites, desde la licencia de obras, la instalación y su correspondiente legalización. Además, puedes delegar en ellos la tramitación de la subvención para que, cuando se publique en tu Comunidad Autónoma, la presenten, pudiendo despreocuparte tú de ello.

Con todo esto sobre la mesa, tras aceptar la oferta se pusieron en contacto conmigo para la firma del contrato y datos necesarios para trámites. De esa primera llamada hasta tener a la empresa instaladora en casa con los paneles transcurrió menos de un mes, y esto siendo agosto (¡!!!). Me sorprendió la rapidez, para ser sinceros.

Lo que tuvo su parte de ironía es que, después de un mes de agosto soleado y caluroso, el día proyectado amaneció en medio de una DANA… así que imposible subir al tejado a poner paneles. Pero no pasa nada, la gente de ESEMA aplicó la lógica: no “empezar la casa por el tejado”, y se dedicó al cableado accesorio, ubicando inversor y realizando trabajos eléctricos varios, dejando las placas para otro día más propicio, el cual llegó 2 semanas más tarde.

Y así, en dos mañanas, la casa quedó eficiente y sosteniblemente preparada. Y reconozco que algo ha cambiado en mí; no sé si será permanente o no. Yo solía disfrutar de los días nublados y lluviosos, ya que soy más de frío que de calor. Ahora tengo un conflicto interno esos días que amanece el cielo más turbio: me gustan, pero no veo crecer los kilovatios del sol. Y es que junto con los paneles, EDP pone a tu disposición la app Re:dy, mediante la cual accedes en tiempo real tanto a la generación fotovoltaica como al consumo de tu instalación, mostrándote la parte destinada al autoconsumo y a excedentes. Es algo adictivo consultar la producción en cada momento, ver la evolución y sacar las gráficas diarias y del mes…

Mi experiencia tras un mes de uso

Y, ¿qué ha cambiado en mi día a día? Ciertos hábitos, como programar la lavadora o el lavaplatos en horas de luz solar. Si es posible poner el horno al medio día o antes de la caída del sol, también mejor. Es importante disponer de programadores o enchufes inteligentes para programar el encendido de aquellos objetos con elevado consumo energético en momentos de radiación solar (siempre que sea factible hacerlo, claro), como es el caso de termos eléctricos, lavadoras, …

Llevo apenas un mes con las placas funcionando a pleno rendimiento; es cierto que es otoño y que hay menos radiación solar, menos horas, con más días nublados o lluviosos, pero lo que he visto es que funciona. Para hacer un balance más preciso y poder estimar más acertadamente mi caso particular en cuanto a retorno de la inversión, habrá de pasar más tiempo, ya que en casa la calefacción es eléctrica, por lo que la mayor demanda energética se produce en invierno.

Autor: Adolfo Miranda

Departamento de Precios y Competencia en EDP. Creciendo cada día un poco más. Apasionado de la música y del deporte; coach en continua formación y aprendizaje. La vida te sorprende cada día un poco más.

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